epi_electricistas_celer

Medidas de protección para atender averías durante el estado de alarma

La profesión de electricista de por sí ya conlleva una serie de riesgos al tener que trabajar en instalaciones de alta y baja tensión. A esto se ha unido ahora la situación provocada por la pandemia del coronavirus que requiere de unas medidas de protección adicionales, a tomar tanto por el profesional como por los usuarios a quienes se atienda.

 

El Real Decreto 463/2020 que estableció el estado de alarma y los posteriores, subrayaban como «esenciales» los trabajos de instalación, reparación, mantenimiento que requirieran los clientes finales. En este sentido los electricistas deben de seguir atendiendo las averías e incidencias que se produzcan, por lo que están expuestos al contacto directo con personas que pueden estar contagiadas. Hay que tener en cuenta una serie de medidas antes y durante el desarrollo de los trabajos durante esta situación excepcional.

 

Transporte hasta el lugar del cliente final.

Los profesionales deberán justificar que el desplazamiento es debido a motivos laborales. La normativa establece que deben de acreditar mediante certificado expedido por la empresa que están desarrollando una actividad laboral encuadrada dentro de las «esenciales». Por otro lado los desplazamientos deben de realizarse de manera individual y si es necesario que el trabajo sea desarrollado por más de un operario, cada uno tendrá que ir en un vehículo diferente.

Las Epis específicas contra el coronavirus son medidas adicionales a las que deben de seguir los profesionales de la electricidad

 

EPIs.

Para evitar el contagio, los profesionales deberán de llevar equipos de protección individual específicos como guantes y mascarilla. Si el trabajo se realiza en un ámbito sanitario o asistencial y en zonas con posibles contagios, las medidas deberán de ser mayores e incluir adicionalmente y, como mínimo, unas gafas de protección . En este caso deberá de solicitar al personal medidas de protección adicionales.

Estos EPIs se suman a los que normalmente deben de equiparse los profesionales para el normal desarrollo de sus medidas y en función del trabajo a realizar (calzado adecuado, gafas, guantes de trabajo…). En este sentido conviene recordar que en el Real Decreto 614/2001 se encuentran las disposiciones mínimas de los equipos de protección personal para trabajos eléctricos. Por otro lado, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) confeccionó una guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos vinculados con la protección frente al riesgo eléctrico.

 

Distancia de seguridad.

Se deberá mantener la distancia de seguridad de al menos un metro de distancia tanto entre los trabajadores como entre el profesional y los clientes.

 

Medidas del usuario.

Si los trabajos se van a realizar en un domicilio o en un ambiente reducido el usuario deberá también de protegerse con guantes o mascarilla. Tanto usuario como profesional deberán exigirse medidas de protección si comprueban que no se cumplen.

 

Actuaciones urgentes.

El usuario deberá ser consciente que las actuaciones de los profesionales deben de atenerse a labores de mantenimiento ineludibles o a reparación de averías o subsanación de incidencias.

 

Atención al cliente.

Dada la situación, es muy importante los profesionales mantengan abiertos y activos los canales de comunicación del profesional como el teléfono o el mail para atender a la mayor brevedad las solicitudes urgentes de los usuarios.

 

Siguiendo los protocolos y medidas de protección normales junto con los específicos, los profesionales eléctricos reducirán de una vez el riesgo de sufrir accidentes y contagios por coronavirus.